Una oportunidad que no podemos desaprovechar

Una oportunidad que no podemos desaprovechar
En el Hub Energético Regional, se podrían transar GNL, energía y petróleol Archivo

Panamá tiene todas las condiciones para convertirse en el principal hub de energía de América Latina y el Caribe. Así de simple y directa es la conclusión a la que arribaron los expositores del Foro de Energía 2018, organizado por Capital Financiero, lo que se debe a dos factores, la capacidad del país para aprovechar el creciente tránsito de barcos que transportan Gas Natural Licuado (GNL) a través del Canal ampliado y la posible existencia de yacimiento de petróleo en territorio nacional, específicamente en el área fronteriza con Colombia.

Debido a su posición estratégica, Panamá se ubica en el centro de las principales rutas comerciales de GNL, las cuales parten de la Costa Este de Estados Unidos (EE.UU.) para llegar a la República Popular China, Corea del Sur y Japón, así como a la Costa Oeste de América del Sur, específicamente a Chile, lo cual nos garantiza un suministro permanente de este combustible, cuyo precio es menos volátil que el de otros derivados del petróleo.

Y las cifras no mienten, de acuerdo con estadísticas de la Secretaría Nacional de Energía (SNE), a través del Canal de Panamá se mueve actualmente el 12% de comercio mundial de GNL, de hecho, en 2018 se movilizaron por la vía acuática unas 441,177 toneladas métricas de ese producto, lo que representa un incremento del 12% respecto a 2017.

Lógicamente esto, por sí solo no nos convierte en un hub para la comercialización regional de GNL, ya que para ello se requieren facilidades de almacenamiento, distribución y despacho, la primera de las cuales está en construcción en este momento en la ciudad de Colón. Se trata de una inversión valorada en $1,150 millones de AES Panamá y el Grupo Bahía, que incluye una planta de generación eléctrica de 381 megavatios (MW) y un tanque de almacenamiento con capacidad para 183,000 metros cúbicos de GNL.

Este tanque de almacenamiento excede por mucho el consumo de la planta de AES Colón, lo cual no es una casualidad, ya que el mismo fue diseñado no sólo para poder recibir a los barcos que transportan el GNL con destino a Panamá, sino también para despachar este combustible a barcos que lo transportarán a otros mercados de la región.

Un proyecto similar forma parte de la cartera de iniciativas que adelanta la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) con la intención de darle valor agregado a la carga que transita por la vía acuática, especialmente a través del tercer juego de esclusas.

Además, de concretarse los dos proyectos de generación eléctrica a base de GNL que forma parte de los esfuerzos de la SNE por diversificar la matriz energética del país (Martano Inc. y Panamá NG Power, S.A.), la inversión en este nuevo nicho del mercado de generación ascendería a $2,600 millones y su aporte al sistema sería de 1,474 MW.

Por otra parte, todo parece indicar que el país tiene una posibilidad real de contar con yacimientos de petróleo y GNL. Los especialistas en temas de hidrocarburos siempre han tenido la sospecha que parte de los ricos yacimientos de petróleo que se encuentran en la frontera con Colombia pueden adentrarse al territorio nacional, sin embargo, ya se adelantan estudios para determinar si esto es una realidad o no, y todo indica que las probabilidades de contar con crudo suficiente para ser explotado son significativamente altas.

Además, recientemente se ha descubierto un yacimiento de GNL en las aguas del Caribe, al norte de la zona limítrofe entre Panamá y Colombia, lo que nos permitiría contar con recursos propios para alimentar el hub de energía.

Hablamos pues de grandes oportunidades que, con inversiones como la Cuarta Línea de Transmisión de Energía Eléctrica, cuyo proceso de licitación está en su fase final, y la Interconexión Eléctrica con Colombia, podrían convertirnos el punto de intercambio de energía entre Centroamérica y la región norte de Suramérica, incluyendo Colombia, Ecuador y Perú.       

Es una oportunidad de oro que no podemos dejar escapar porque representa la oportunidad de seguir diversificando nuestra economía, al incursionar en actividades que antes ni siquiera podíamos imaginarnos, atraer grandes inversiones de capital extranjero y generar miles de nuevos empleos bien remunerados.

Como siempre, habrá quienes se opongan a la explotación de cualquier yacimiento de petróleo o GNL aduciendo su posible impacto negativo para el medio ambiente, sin embargo, debemos recordar que en los últimos años la industria petrolera ha hecho grandes avances en sus esfuerzos para limitar su huella ambiental.

En todo caso, de lo que hablamos va más allá de explotar de forma inteligente y responsable los recursos naturales que se puedan encontrar en el país, hablamos de convertirnos en un verdadero Hub Energético Regional, donde se puedan transar GNL, energía y petróleo de forma rápida y eficiente, reduciendo el costo de la factura eléctrica en el mercado local y generando nuevos negocios que sin duda traerán un mayor bienestar para todos los panameños.

Editorial
Edición 914
Del 26 de noviembre al 2 de diciembre de 2018

 

 

 

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