Panamá se incorpora al desafío regional de transferir y comercializar tecnología

Panamá se incorpora al desafío regional de transferir y comercializar tecnología
La Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) se convirtió en la sede de la sexta versión del Hub de Comercialización y Transferencia de Tecnología para las Américas,| Cortesía

Después de superar la exitosa fase de generación de patentes, la academia panameña tiene el reto de transferir y comercializar la invención para generar beneficios económicos que repercutan de manera positiva en el país.

Este largo camino requiere de aprendizaje y metodología y explica que la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) se convirtiera en la sede de la sexta versión del Hub de Comercialización y Transferencia de Tecnología para las Américas, que reunió la semana pasada a líderes de 24 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), además de 20 representantes por Panamá, procedentes de sectores académicos, públicos y empresariales.

La iniciativa que impulsó la UTP, fue patrocinada por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), con el apoyo de la OEA y del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor) y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México, entre otros aliados estratégicos.

Héctor Montemayor, rector de la UTP, explicó que la nueva mentalidad apunta a lograr que los investigadores, aporten productos innovadores y patentables que  generen ingresos y bienestar.

Recordó que desde hace tres años la UTP ha logrado generar 97 solicitudes de patentes vía Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT, por sus siglas en inglés) y 101 patentes nacionales, encabezando el ranking de universidades iberoamericanas.

Sin embargo, la idea es pasar a la fase de comercialización y de allí la pertinencia del intercambio de saberes en el Hub.

Mariela Salgado, directora de Gestión y Transferencia del Conocimiento de la UTP, señaló que hay un reto común en la región: La transferencia y comercialización del conocimiento y la tecnología, con los ecosistemas de innovación y emprendimiento como aliados.

Salgado indicó que como parte de los primeros pasos adelantados por la UTP, en octubre de 2018 iniciaron los esfuerzos por conectar la investigación con instituciones y empresas emblemáticas del país.

Algunos casos de éxito de la UTP fueron mostrados a los asistentes del Hub:

Luis Ricardo Oliva Ramos, egresado de la UTP, quien, como estudiante, recibió apoyo del Centro de Investigación e Innovación Eléctrica, Mecánica y de la Industria (Cinemi) de la UTP y de Senacyt.  Diseñó un dispositivo de seguridad industrial adoptado por empresas portuarias del país. Hoy ha logrado penetrar mercados internacionales.

Iveth del Rosario Moreno, docente e investigadora del Centro Regional de Chiriquí de la UTP, integra un equipo de investigadores de la institución que en 2016 ideó un secador solar de granos.  Panama Gourmet Foods (Conservas Chiriquí), conoció la solución y se interesó en su uso. En la actualidad, la empresa y la universidad están desarrollando el prototipo, en un ejemplo de transferencia de tecnología.

Ensa (titular de la patente), de la mano con la UTP y Senacyt,  desarrollan prototipos para sistemas de ahorro energético.

Rosibel Ochoa, vicerrectora asociada para Alianzas Tecnológicas de la Universidad de California (EE.UU.), la primera del mundo en generación de patentes, expresó su interés en establecer alianzas con la academia panameña para intercambios de información.

De hecho, fue una patente registrada por la UTP la que utilizó como ejemplo para explicar los pasos de la comercialización ante los asistentes al Hub.

Ochoa destacó que en un proceso exitoso lo más importante es el emprendedor o la empresa interesada en la inversión, la validación del mercado (quién es el cliente, qué tan grande es la oportunidad y la inversión) y demostrar al cliente que funciona y puede resolver un problema, “de lo contrario la patente es un papel”.

De acuerdo con la experta,  Panamá puede aprovechar sus fortalezas en logística y biodiversidad para crear productos de alto valor agregado y generar mesas de diálogo academia-sector exportador-sector público para determinar oportunidades en el exterior.

César Parga, jefe de la sección de Competitividad, Innovación y Tecnología del Departamento de Desarrollo Económico de la OEA, destacó que la región tiene el desafío de mejorar sus capacidades y resultados.

“En  innovación, en promedio, se ha invertido menos del 1% del Producto Interno Bruto (PIB), pero más allá de cuánto se invierte lo importante es crear un nuevo tipo de enfoque que permita que el valor agregado de productos y servicios lleve a tener mejor oportunidad de ingresos sostenibles y sustentables en el tiempo”, indicó.

Valoró el crecimiento de Panamá en el número de patentes y coincide que el paso siguiente es ofertar “estas tecnologías con valor agregado”.

Por el  lado de la Pequeña y Mediana Industria (Pymes), afirmó que en algunos países de América Latina y el Caribe constituyen hasta el 95% de la fuerza económica, “pero no son las más innovadoras”, de allí que deban “prepararse mejor para adaptar estas tecnologías y buscar ser productivos”. 

Violeta Villar Liste
violeta.villar@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias