Panamá debe cerrar brecha educativa para mejorar competitividad

Panamá debe cerrar brecha educativa para mejorar competitividad
Propietarios de negocios y gerentes necesitan estar pendientes del entorno cambiante| Archivo

La Cuarta Revolución Industrial cambiará la forma en que se vive, alcanzando estas transformaciones al mercado laboral. Panamá es un país altamente competitivo, sin embargo, cuenta con múltiples desafíos que todavía deben ser atendidos.

Los cambios rápidos de paradigmas, de procesos y de conocimientos, requieren de un nuevo enfoque que facilite la gestión eficiente de los recursos, con el fin de responder a esta revolución industrial y así preparar a la fuerza laboral que se necesita.

Dentro de un mercado competitivo, con mayor flexibilidad y oportunidades de trabajar desde casi cualquier lugar, los propietarios de negocios y gerentes necesitan estar pendientes del entorno cambiante, de escuchar las necesidades de sus empleados y de innovar para cerciorarse de tener el personal más talentoso posible.

En el libro “Aprender Mejor” del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se define las habilidades como aquellas capacidades innatas o adquiridas que aumentan la productividad de un individuo, y estas pueden ser desarrolladas y mejoradas a lo largo de la vida.

Según el informe de BIDeconomics Panamá, “Desafíos Para Consolidar su Desarrollo”, la competitividad y transformación productiva, es clave para mantener la expansión económica del país.

Este informe destaca entre otros aspectos importantes, la existencia de una brecha en educación, la cual debe ser cerrada para “aumentar la competitividad y acompañar la transformación productiva.

Añade el informe de BIDeconomics que el sistema educativo panameño no promueve que los niños y jóvenes completen los años de escolaridad requeridos, por lo que estas deficiencias afectan el desempeño de las personas en el mercado laboral; donde las empresas confrontan dificultades para encontrar trabajadores calificados.

Para el decano de Postgrado y Maestría de la Universidad Interamericana de Panamá (UIP), Ricardo McPherson, el mercado laboral panameño está demandando cada vez más trabajadores con mejores competencias, lo que ha llevado a los profesionales a estudiar varias carreras para  ser más competitivos y aspirar a un buen puesto de trabajo que le dé mayores beneficios y mejor salario, por lo que un porcentaje importante de profesionales vuelven a las aulas para tomar una segunda y hasta una tercera maestría.

Explicó McPherson que este fenómeno tiene que ver con varias situaciones, entre ellas, la necesidad de aprovechar nuevas oportunidades de empleo en el mismo sector en el que se desempeñan, además de la incursión laboral en distintos sectores a los que conocen o en los que se han desempeñado hasta el momento, así como fortalecer y complementar las competencias que poseen, para enfrentar nuevos retos en sus puestos de trabajo.

Por su parte, Juan Planells Fernández, rector de la Universidad Santa María la Antigua (Usma), destacó que el interés de la población ha aumentado, debido al cambio en la ciencia y la tecnología y añadió que en la actualidad los trabajadores han tenido que actualizarse y en algunos casos cambiar de actividad, dado que la carrera que habían escogido ya no es competitiva.

“Con la nuevas tecnologías hay áreas en las que ya no existe la necesidad de contar con profesionales preparados, de modo que esto obliga a que la persona adquiera una profesión más amplia para cambiar de actividad y no afectar su calidad de vida”, aseguró Planells.

La competitividad es, sin duda, uno de los factores que se alteran con el desarrollo de las sociedades, sin embargo, para ser exitoso en un trabajo hay que tomar en cuenta otras variables externas como el crecimiento económico de los países.

Adriana Angarita, presidenta de la Asociación de Universidades Particulares de Panamá (Auppa) y rectora de la Universidad del Istmo (UDI), considera que el manejo de un segundo idioma, principalmente el inglés, amplía la competitividad y las oportunidades en un mundo global.

También resaltó que la falta de habilidades blandas para lograr disciplina, responsabilidad, liderazgo, inteligencia emocional, trabajo en equipo, hoy día terminan siendo las principales causas por la que muchos profesionales no desarrollan sus habilidades para ser más competitivos. “Además de esto, es importante  contar con la educación formal y añadir un valor agregado, algo a lo que las empresas le están dando mayor importancia”, indicó Angarita.

Tanto McPherson como Angarita coinciden en que lo que más contribuye a obtener un buen trabajo y ser competitivo es, en adición a los estudios, la proyección personal, la capacidad de poder trabajar y dirigir a otros hacia el logro de los objetivos propuestos, la actitud frente al trabajo, la disposición de enfrentar retos y dar lo mejor de sí y los  valores éticos y morales. 

Leoncio Vidal Berrío M.
lberrio@capital.com.pa
Capital Financiero

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