Gobierno dinamiza mercado de valores

Gobierno dinamiza mercado de valores

El monto más alto adjudicado corresponde a las Letras del Tesoro, con $1.010,7 millones

Ricardo González J.
rgonzalez@capital.com.pa
Capital

Desde julio del año 2009 el Gobierno ha colocado más de $2.514,7 millones en el mercado de valores a través de instrumentos como Letras, Notas y Bonos del Tesoro que se han utilizado para administrar las necesidades estaciónales del flujo de caja del Tesoro Nacional, así como para financiar parcialmente las necesidades de financiamiento del Presupuesto General del Estado para cada vigencia fiscal.

El monto más alto adjudicado entre los instrumentos corresponde a las Letras del Tesoro, con $1.010,7 millones, dándose las colocaciones más altas en el año 2010, con $387,1 millones. En lo que va de este año ya se han adjudicado $87,5 millones en este tipo de instrumento.

Seguidamente se colocan las Notas del Tesoro, con $1.004,2 millones. De este instrumento se han hecho dos colocaciones importantes, una en el 2010 por $466,2 millones con vencimiento en el 2013 y otra en el 2011, por $537,9 millones y vencimiento en el 2018.

Este año igualmente el Gobierno ha emitido $499,8 millones en Bonos del Tesoro, cuyo vencimiento fue establecido para el año 2022 (Ver recuadro: Nuevas emisiones).

De acuerdo con el departamento de Comunicaciones del Ministerio de Economía y Finazas (MEF) los fondos provenientes de las emisiones de Letras, Notas y Bonos del Tesoro se utilizan para administrar las necesidades estacionales del flujo de caja del Tesoro Nacional, así como para financiar parcialmente las necesidades de financiamiento del Presupuesto General del Estado para cada vigencia fiscal, las cuales incluyen proyectos de inversión como el proyecto de Saneamiento de la Ciudad y la Bahía de Panamá, el proyecto de Construcción de la Línea 1 del Metro, entre otros.

Adicionalmente, en enero de 2012 se realizó la primera subasta pública de Bonos del Tesoro a 10 años con la emisión de $400 millones en valor nominal, en el mercado doméstico de capitales, a través del Programa de Creadores de Mercado de deuda pública interna. Esta emisión formó parte de la operación de manejo de pasivos que realizó el MEF sobre el Bono Global 2015, logrando reducir el saldo de este Bono Global en $508,6 millones y financiar las necesidades de caja del Gobierno.

El MEF explicó que el elemento fundamental que determina si un instrumento a emitir, será una Letra, Nota o Bono del Tesoro es el plazo de vencimiento. Los plazos se establecen tomando en consideración el riesgo de refinanciamiento, medido por el perfil de amortizaciones, y de acuerdo con la estrategia de financiamiento establecida por la Dirección de Crédito Público a través del Plan de Endeudamiento.

El MEF por medio de su departamento de Comunicaciones destacó que gracias a la mejora en la calificación de riesgo crediticio del país a grado de inversión, por las tres principales calificadoras de riesgo en 2010, los instrumentos de deuda pública han recibido un gran impulso, debido a  que el espectro de los inversionistas potenciales creció considerablemente.

La posibilidad de diversificar una cartera con instrumentos con grado de inversión es la mayor ventaja que tienen los papeles del Estado. Adicionalmente, en el caso de los bancos afecta de manera positiva los índices de adecuación de capital, al ponderar cero en los portafolios de inversión y los papeles de deuda pública interna de la República de Panamá mantienen el mismo nivel de riesgo que los papeles emitidos en los mercados internacionales, lo que representa seguridad a los inversionistas.

Para el presidente de la firmas de inversión SFC Investment, Santiago Fernández, el aporte del Gobierno al mercado de valores es positivo, ya que el Estado es en cualquier país del mundo el principal emisor de deuda.

Por eso es fundamental que estas emisiones se realicen en el mercado local, porque Estados Unidos, por ejemplo, no coloca su deuda fuera de sus fronteras, es decir, el que quiera comprar bonos americanos, debe tener una cuenta de inversión en una casa de valores en ese país y tener dólares americanos. Esto quiere decir básicamente que todos los países deben buscar en principio que su fuente de financiamiento sea local, antes que externa.

Fernández explicó que realmente el Estado no se financia en la bolsa, sino que su deuda cotiza en la Bolsa de Valores de Panamá, pero no ocurre así en otros países del mundo, sino que esto se da a través de mercados organizados que negocian deuda.

En Panamá la visión de usar a la bolsa pretende a mi modo de ver, la mayor inclusión posible, toda vez que así el inversionista minoritario (común y corriente panameño de a pie) a partir de $1.000 puede comprar y vender su Bono, Letra o Nota de deuda pública al conocer diariamente su precio, de manera transparente y a través de un puesto de bolsa que le gestione eficientemente su orden, precisó el analista.

De acuerdo con Fernández, los papeles del Estado tienen una gran ventaja para los inversionistas locales, sobre todo si el país cuenta con grado de inversión.

Destacó que no importando la calificación de riesgo que un tercero haga internacionalmente de esa deuda, es decir, que en Colombia, Venezuela, Chile, Estados Unidos y México, su deuda es AAA para sus inversionistas locales, no importando su calificación internacional.

Es por ello que los bancos locales de cada país compran muchos bonos soberanos de sus países, por temas de índice de liquidez, solvencia, y riesgo de crédito.

En Panamá las deudas de oferta pública emitida por las corporaciones no se le exige una calificación de riesgo, por lo tanto, para un inversionista es difícil, salvo que este sea un banco, decidir si debe o no invertir en ese riesgo, porque no lo conoce salvo a la marca que ella representa.

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