CSS, última advertencia

CSS, última advertencia
El gobierno puede seguir posponiendo las medidas con el argumento que espera los estados financieros auditados| Archivo

En el año 2025, se agota por completo la reserva del Sistema Solidario del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social (CSS). No quedará un solo centavo en el fondo para pagar las jubilaciones. En esa fecha ningún jubilado, ninguna jubilada, pensionados ni pensionadas, recibirán su pago por retiro. En ese momento, asistiremos al deprimente espectáculo de ver 300,000 adultos mayores, salir desesperados a la calle a exigirle al gobierno que le pague su dinero.

Algunos cínicos dirán que ocurrirá con el siguiente gobierno. Se equivocan. Las consecuencias de esta situación se verán mucho antes, tanto en el malestar de la población, como en los puntajes de las calificadoras de riesgo.

Separemos el grano de la paja. La Caja de Seguro Social (CSS) financieramente no está en crisis en todos sus programas, solo el Sistema Solidario del programa de IVM va a colapsar aparatosamente, solo que con ello se llevará toda la economía del país. La CSS cuenta con cuatro programas cuyo dinero por ley no se puede traspasar de un programa a otro.

Cada uno tiene su propio ingreso y su gasto por separado.

Estos son los cuatro programas:

1. El programa de Administración pagado con aportes del gobierno central

2. El programa de Riesgos Profesionales que cuenta con superávit de $865 millones al primero de enero de 2018, con un aumento con respecto al año anterior de casi $150 millones adicionales en su cuenta bancaria.

3. El programa de Enfermedad y Maternidad con un superávit de $2,242 millones. Este programa aumentó su saldo en depósito en más de $200 millones entre 2017 y 2018 lo que significa que estos tres programas no brindan una buena atención a los asegurados por incapacidad de su administración, ya que sus fondos siguen creciendo en forma exponencial.

4. Finalmente, el cuarto programa es el de IVM que cuenta con dos subsistemas: El Sistema Solidario y el Sistema Mixto.

Esto es así, porque en el año 2005 se estableció la Ley 51 que dividió el histórico Sistema Solidario en dos. En términos generales, para no hacerlo muy complejo, todo aquel que tuviera menos de 35 años o que posteriormente entrara a inscribirse como asegurado, pasaría al Sistema Mixto.

O sea, todo aquel que tenga 48 años o menos el día de hoy está en el Sistema Mixto y todo aquel cuya edad es mayor de 48 años en este momento, está en el viejo Sistema Solidario. El que se encuentra en el Sistema Mixto paga mensualmente $67.50 al fondo del Sistema Solidario y el resto de sus aportes consistentes en el 13.5% de su salario se deposita en su fondo personal, separado del fondo solidario común.

Este subsistema Mixto no está en crisis, porque lo que deposite el asegurado es lo que obtendrá al momento de su jubilación más $300 mensuales que le retribuye el  

El que hoy en día tiene una edad de 48 años, pertenece al viejo Sistema Solidario en donde todos aportan a una sola cuenta, que se reparte según se vayan jubilando los contribuyentes al Sistema. La crisis de este Sistema se produce debido a que en la medida que los jóvenes menores de 48 años solo aportan $67.50 a este fondo y el resto va a su cuenta personal no habrá suficiente dinero para pagar a los jubilados del viejo Sistema.

Esta reserva, lógicamente se agotará con los desembolsos de los actuales jubilados, ya que cada año que transcurre son menos los asegurados del Sistema Solidario y más los del Sistema Mixto.

En otras palabras, gracias a la Ley 51, los mayores de 48 años están aportando a la generación de actuales jubilados, pero la siguiente generación no está aportando suficiente al retiro de la generación intermedia.

El gobierno puede seguir posponiendo las medidas con el argumento que espera los estados financieros auditados.

Una matemática simple demostrará que si tienes una bolsa donde cada vez menos aportan y cada vez sacan más dinero llega el momento en que se agota. Un economista novato en una hoja de excel dirá que esto ocurrirá en el 2024, 2025, no más allá del año 2026.

No es necesario saber si es en diciembre del 2024, febrero u octubre del 2025 o en enero del 2026 para saber que efectivamente ocurrirá. Un economista con un poco más de experiencia afirmará que entre 2025 y 2032 la CSS tendrá que desembolsar alrededor de $25,000 millones en pago de pensiones. Posponer la discusión con la excusa de que se quiere tener el número al centavo es ingenua, es irresponsable y causará graves perjuicios al país.

Es como si supiéramos que se viene un gran meteoro contra nuestro planeta, pero se quiere esperar que se encuentre más cerca para saber su diámetro preciso antes de actuar.

Por otro lado, los que hablan de medidas paramétricas se congelaron en el siglo pasado, ya que siguen con los mismos argumentos matemáticos del milenio anterior, sin darse cuenta de que las variables demográficas ya no solo dependen de la distribución etaria, ni siquiera del bono demográfico, porque los millennials y más aún los jóvenes de la generación Z tienen una lógica diferente a los de la vieja rutina de las ocho horas de trabajo y el pago sistemático de un aporte para su retiro.

Tampoco toman en cuenta que con la actual Ley 51, si le suben le la edad de jubilación a los jóvenes hasta los 80 años no cambia en nada el signo, porque los que sobrevivan hasta ser octogenarios se jubilaran con más dinero en sus cuentas individuales, pero eso poco tendrá que ver con la respuesta hacia el Sistema Solidario en crisis, del cual no son parte.

Aumentar la edad de jubilación a los actuales jubilados haciéndolos regresar a sus puestos de trabajo es absurdo, por lo que huelga cualquier argumento que lo sustente.

Aumentar la edad solo a los que tienen más de 48 años pospondrá en algunos meses la crisis, porque solo servirá para que este grupo aporte un poco más para que los actuales jubilados tengan tal vez tres meses de jubilación pagos, pero ellos, los menores de 62 años para hombres y 57 años para mujeres, igual no tendrán su jubilación en el año 2024, 2025 o según un cálculo más optimista, en el año 2026.

Es posible resolver la crisis del Sistema Solidario de la CSS sin implementar medidas paramétricas, sin traumas que nos llevarán a mayores crisis económicas, pero hay que empezar ya, no dentro de un mes y mucho menos iniciar su discusión cuando estemos al borde del precipicio. Esta es mi última advertencia.

Felipe Argote
Economista

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