Consideraciones frente a la Factura Electrónica en Panamá

Consideraciones frente a la Factura Electrónica en Panamá
A través del tiempo, la regulación de las facturas en nuestro país ha consistido en la modificación de los artículos 11 y 12 de la Ley 76 de 22 de diciembre de 1976.| Foto: Fotolia

La factura es el documento que por excelencia sustenta los ingresos de un contribuyente. Su importancia como documento probatorio es vital. De ahí que, por ejemplo, para un empresario y más específicamente para un profesional de la contabilidad, no sólo representa el documento que sustenta un ingreso, sino también un gasto o un costo.

Inclusive, en muchos casos conlleva el contrato de compra venta de bienes y servicios, incluyendo en su reverso las condiciones de garantía. Sin duda la factura es esencial para la operación de un negocio.

Fundamento legal

A través del tiempo, la regulación de las facturas en nuestro país ha consistido en la modificación de los artículos 11 y 12 de la Ley 76 de 22 de diciembre de 1976. 

Desde 1976, con un fundamento legal que sirve de base  para la regulación de las facturas y sus posteriores modificaciones, en Panamá iniciamos con las facturas de libretas con número consecutivo pre-impreso y cajas registradoras; sin embargo, las innovaciones tecnológicas abrieron la posibilidad al uso de cajas registradoras electrónicas y a emitir facturas por medios electrónicos utilizando formularios continuos y registrando el software de facturación ante la Dirección General de Ingresos (DGI). 

Origen y evolución de la factura electrónica

Es importante destacar que desde el año 2008 ya contamos en nuestro vocabulario con el término “factura electrónica”, pues mediante la Ley 51 de 22 de julio de ese año, se incorporó lo siguiente en nuestro Código de Comercio al modificar su artículo 71 en lo pertinente al tema que nos ocupa: “Cuando se trate de operaciones comerciales realizadas a través del Internet, el comerciante estará obligado a emitir constancia de los términos de la oferta o facturas electrónicas, que puedan ser impresas y en los términos y condiciones que para tal efecto determine el Estado a través de la institución correspondiente.  La factura electrónica deberá ser emitida en los términos y condiciones que determine el Estado, a través de la DGI y prestará mérito ejecutivo.”

A inicios del ejercicio fiscal 2011 se dieron los primeros pasos para implementar el uso de la impresora fiscal vigente hasta nuestros días, y cada vez está más cerca el día de implementar la facturación electrónica en Panamá.

Colegas de la plaza han escrito sobre sus etapas de diseño, construcción, plan piloto voluntario y masificación. Desde que nuestras autoridades comenzaron a divulgar el plan piloto, con su lanzamiento en diciembre de 2016, este tema ha despertado gran interés. 

Desde hace más de dos décadas hemos recibido consultas por parte de colegas tributaritas extranjeros, principalmente de jurisdicciones de Europa, preguntando si en Panamá existía la factura electrónica o como ellos la llamaban: “e-invoicing”.

Revisando distintas publicaciones se puede encontrar referencias que afirman que la factura electrónica existe aproximadamente desde hace más de 30 años con la utilización de EDI el acrónimo en inglés de Electronic Data Interchange; sin embargo, este resultaba algo oneroso y por tanto de implementación por parte de grandes grupos corporativos para los que representaba una herramienta de gestión valiosa por el volumen de transacciones y contar con recursos para afrontar su costo.

Es lógico pensar que, con el desarrollo del Internet y sus múltiples aplicaciones, surgieron opciones de formularios y facturas en la Web de forma tal que la data de la factura electrónica se ingresa en línea y esto facilitó que fuese utilizada para diversas transacciones comerciales.

En nuestro caso, en diciembre de 2017, se emite la Ficha Técnica de la Factura Electrónica que entre otros temas describe el modelo, la transmisión de la factura electrónica, la información para el receptor, así como los aspectos tecnológicos del formato y de los servicios Web. 

Plan piloto para la factura electrónica en Panamá

Con el plan piloto, diversos contribuyentes locales (43 empresas para ser exactos) se dispusieron a dar los primeros pasos para la implementación de un nuevo sistema de facturación de forma voluntaria y recientemente se anunció la emisión de la primera factura electrónica legalmente válida por una empresa panameña.

Estas facturas electrónicas suponen que los archivos que se generen y firmen están sustentados en nuestra legislación comercial con el valor probatorio de los documentos impresos.

La Dirección General de Ingresos a través de su portal www.dgi.mef.gob.pa ha publicado diversos comunicados mediante los cuales comparte los avances del plan y adelantan muchas ideas, por ejemplo: Que tanto las empresas grandes como medianas tendrán total libertad de elegir al proveedor de tecnología que los apoye con la correspondiente implementación (en clara diferenciación a lo que ocurrió con las impresoras fiscales), y en el caso de las pequeñas y microempresas, el Estado les otorgará una aplicación gratuita que pueda ser operada desde cualquier computadora o dispositivo móvil para facilitar su inclusión.

Amanda Barraza de Wong
abarraza@morimor.com
Abogada Tributarista de Morgan & Morgan

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